I [used to] Love Romeo y Julieta.

Published On Agosto 1, 2012 | By Kä Volta: Redacción | Teatro

Por: Juan Roberto Hernández

Pues aquí está mi primera participación oficial para Kä Volta, en la que hablaré de eventos culturales, shows, espectáculos y demás expresiones artísticas. La verdad iba a comenzar como en una semana, pero el día de ayer al caer por azares del destino en la obra de teatro musical «I love Romeo y Julieta» no me pude resistir a comenzar hoy mismo.

Cabe destacar que soy fan, fan, fan… sí, fan de los musicales y de los espectáculos, por lo cual basaré mi crítica en relación a otros que ya he visto y participado.

«I Love Romeo Y Julieta» es una libre adaptación, (muy libre) del clásico de la literatura, «Romeo y Julieta», de William Shakespeare, con un trate visual muy al estilo cabaret, en colores muy saturados, morados, azules, y rojos, mezclado con una onda muy urbana, y con canciones de baladas y boleros escritas por algunos compositores considerados de los más grandes de México como Juan Gabriel, Joan Sebastian y Marco Antonio Muñiz, por mencionar algunos.

Como experimento suena interesante y hasta morboso; hay experimentos que resultan un éxito, más cuando el director/creador tiene la visión y el tacto de poder mezclar elementos muy disímiles teniendo resultados buenos. En mi opinión, éste no es el caso.

Dirigida por Manolo Caro, director de teatro de Ciudad de México, que se avienta la «loquera» como el mismo la define, de hacer su primer musical.

La versión corta de mi reseña de “I Love Romeo y Julieta” es: «Gracias por venir a la obra de teatro de fin de cursos de un “cole” super nice, donde le metimos mucha lana y contratamos a actores consagrados del teatro musical. FIN.»

A pesar de esto, me pareció un muy buen intento de hacer teatro musical profesional, por las siguientes razones:

– El escenario. Estructura metálica que hemos visto repetidamente en obras de teatro musical como: «Rent», «Amor Pop», «Hoy No Me Quiero Levantar», con un gran letrero luminoso en el centro con una R, un corazón y una J. El escenario es visualmente atractivo, pero solo te atrapa los primeros 5 minutos, para después durante el transcurso de la obra robarte la atención, o estorbarte. En momentos podría lucir mejor si apagarán las luces de las letras.

– Diseño de iluminación. A mi parecer no hay. No sé si es porque al traer la obra a provincia no trajeron a su iluminador, y/o los del teatro no supieron que hacer.  Son cosas que como espectador, no me interesan, y  ver un escenario todo iluminado al mismo tiempo, sin dar prioridad a los que están llevando la acción principal, sin recrear espacios, sin enfatizar momentos, sin reforzar las emociones que emiten los actores, (sí todo eso se puede hacer con la iluminación), me parece desagradable.

Hay tres momentos en la obra que me parecen rescatables en cuanto iluminación: Las dos canciones finales, el número antes de ir a intermedio, y un intento, que como intento estuvo decente, con unas lámparas de mano.

– Dirección. creo que muchos de los problemas de la obra radican en la dirección. Personajes planos, con actores sin matices (a excepción de la mamá de Julieta y el personaje de Eugenio Bartilotti, que son los que más rescatan la obra), de ahí en más no veo los personajes en los actores, veo a personas que cantan las canciones de la obra y dicen sus diálogos.

Lo que más me pesó fue ver a un Alan Estrada – Romeo – siendo “Alan Estrada” diciendo los diálogos de “Romeo”, cuando lo he visto en otros musicales haciendo un buen papel como «Hoy No Me Puedo Levantar» y «Qué Plantón»; o a una Jass – Julieta -, egresada de la «Voz México» siendo ella (con todo y sus lentes hipster), diciendo los diálogos de “Julieta”.

– Los arreglos musicales y ensamble. Esta es la parte más rescatable de la obra. Muchas de las adaptaciones funcionan muy bien para la obra. Se nos presentan canciones clásicas como: «Tatuajes», «Querida» o «El Noa Noa», en otros ritmos y que muchos de ellos me gustaron mucho.

Los ensamble vocales que logran son de aplaudirse. Pero lo mejor son las canciones que cantan solos los protagonistas, donde se demuestra la capacidad actoral de Alan Estrada, Romeo,  y su gran voz, y donde Jass, Julieta se luce con una voz potente y capaz de matizar para hacer suspirar al público.

Bueno para ya terminar pasaré por alto las coreografías descoordinadas. Parece que no se marca un lugar preciso a los actores para formar fotografías en el escenario que impacten a la vista, porque de repente parece que les dicen y todos se juntan en el centro sin tener una planeación visual: estética, a excepción de la escena en la que mueren los dos al final. (No, no es spoiler, todos conocemos la historia)

Los buenos intentos de teatro experimental emulando caballos hechos de alambre movidos por personas y galopes a destiempo; la ausencia de música en vivo; la utilización de efectos sonoros como golpes y balazos que entran tarde y provocan risa en lugar de acentuar la acción; la sobreutilización del espacio de butacas para que entren y salgan los actores de entre el público (al más puro estilo escolar); unos seguidores que iban detrás de todo, menos de quien debían iluminar o les iluminaban del cuello para abajo y a dos segundos de acabar sus diálogos; o la confusión de espacios en el escenario donde no sabes donde es qué, o de los mismos personajes que no sabes a que familia pertenecen; la utilización de dos guiñoles al inicio primos de sixto que dicen dos diálogos y no vuelven a salir jamás etc. Sí todo esto lo pasaré por alto para no criticar de más esta obra.

En conclusión. Creo que en esencia es buena la idea, lo que se plasma en el escenario es un buen intento visual, actoral y de propuesta de obra de teatro mezclando géneros que no tienen nada que ver entre sí, pero que si le dan un ajuste en dirección actoral, trazado de espacios y sobre todo la iluminación, podría ser un producto bastante rentable.

PD1. No sé y desconozco las penas que hayan tenido que pasar para venir a Guadalajara, si no vinieron técnicos, si falto escenografía, si el teatro es muy chico, si no se supieron adaptar, si hubo actores improvisados. La verdad son cosas que como espectador no me importan, ni me importarán porque si pago un boleto por un espectáculo espero ver la misma calidad que en el DF como ha sucedido con otras obras que o las presentan como son, o tiene una adaptación muy decente para giras, o de plano si las características técnicas no les dan, pues mejor no la traen.

PD2. En cuanto acabaron de bailar los actores arriba del escenario (como si no tuvieran una salida y agradecimiento marcados) y prendieron las luces, así que salí corriendo del teatro, no quería esperarme a la entrega de diplomas a los mejores promedios.


Fotografías tomadas del Facebook de la Obra «I Love Romeo Y Julieta».
http://www.zzinc.com.mx/

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