[SobreDO SI LA SOL FA MI RE]: La música, cómo la conocemos…

Published On enero 16, 2013 | By Kä Volta: Redacción | Featuring, SobreDO SI LA SOL FA MI RE

¿Cómo se construye la preferencia musical de cada individuo?
Esa pregunta me ha perseguido hace algunos meses, creía saber la respuesta pero…

…Muy pronto descubrí que cada “semi-respuesta” genera otras cuatro o cinco preguntas que a su vez contradicen a la pregunta inicial; llegando a callejones sin salida donde seguido caigo en la trampa de comparar los gustos de una persona a otra, asumiendo que la apreciación musical es una experiencia 100% objetiva. Y no lo es.

En la actualidad he descubierto que mi colección musical se enriquece cuando platico con otras personas acerca de sus bandas y canciones favoritas, lo que me llevó a disfrutar la parte subjetiva de la apreciación musical y la manera en que cada persona interpreta esa sutil y bella experiencia catártica/terapéutica de escuchar música que te gusta en el momento exacto que la necesitas. Una detallada y profunda conversación cuyo tema es la música es una de las cosas que mas disfruto; sin embargo me he topado con una de las mas extrañas (y lamentables) situaciones a las que se enfrentan algunas personas que conozco: NO SABEN QUE MÚSICA LES GUSTA.

Así es, la primera vez que me encontré con alguien así mi cerebro quedó tan confundido que lo bloqueó de mi memoria por mucho tiempo hasta que otra vez ocurrió. Ese grupo de individuos suelo categorizarlos en: a) No saben porque no les interesa. b) No se dan cuenta que no saben que música les gusta.

a) Los que no saben porque no les interesa:

Suelen ser las personas que sólo buscan música para ambientar una fiesta o área laboral. Su único propósito es la distracción por lo que con ellos no vuelvo a mover el tema porque me frustro muy fácil y eso es contraproducente. Aún así, he descubierto que estas personas solo necesitan el momento y canción adecuadas para interesarse en algún artista musical, sin embargo al poco tiempo pierden el interés.

b) Los que no se dan cuenta que no saben qué música les gusta:

Estas personas son los que dejan que otros decidan por ellos, por lo general logran identificar canciones que les gustan y muestran mucho interés en las bandas que las componen pero no logran salir de ahí. Lo verdaderamente frustrante es que dejan su valioso gusto musical en las manos de las estaciones de radio y canales de televisión cuya programación se basa en la repetición de artistas inflados por el presupuesto y no por su talento (aunque debo aclarar que afortunadamente NO TODAS LAS ESTACIONES SON ASÍ pero la mayoría sí lo son), esto les hace creer que la música que les gusta los representa pero nunca se preguntan por qué.

Es muy curioso que este último tipo de personas son las que desarrollan los “gustos culposos”, esas canciones que les gustan y piensan que de aceptarlo públicamente serán perseguidos por una especie de policía moral de la música, uno de los conceptos mas absurdos que he escuchado, ¿Como te puede generar culpa algo que te gusta?, ¿A quien tenemos que rendirle cuentas en cuestión de gustos?, ¿Dónde está la media que nos dice que es aceptable y que es culposo?, ¿Cuales son las reglas?, ¿PARA QUÉ QUIEREN REGLAS?.

A veces me gusta comparar el tiempo en el que vivimos con la época en que la música no podía ser grabada, cuando para escuchar música tenías que moverte hacia donde hubiese músicos. Antes de que existieran los discos, los fonógrafos, la radio, la televisión. En ese entonces no había muchas opciones de entretenimiento por lo que cualquier espectáculo teatral/musical duraba mucho tiempo, las únicas opciones musicales eran la académica y la folclórica, el ritmo de vida era diferente y sólo las clases sociales altas podían costearse el entretenimiento diario.

La música como la conocemos cuenta con el apoyo de la revolución informática, el fácil acceso a diversas fuentes de comunicación y la creciente cultura de los conciertos, ésto hace que de manera paradójica perdamos el contacto emocional con las composiciones musicales por las estrategias de mercadotecnia que nos venden mil y un cosas menos la música.

Creo que en aquel entonces seguramente el gusto musical de cada persona dependía únicamente de su estatus socio-económico y el interés; ahora es mucho mas fácil acceder a la información con tan solo buscar discografías, biografías, proyectos alternos, letras, fotografías, foros de fans y sobre todo, la enorme cantidad de personas que constantemente recomiendan música y saben orientar a otras a bandas y canciones similares. Así es como me di cuenta que el motor más valioso en la búsqueda de nuevos horizontes musicales siguen siendo las otras personas que se atreven a compartir lo que les gusta y las razones detrás de ello.

Al principio del post hablaba de la construcción del gusto musical, qué elementos participan y cuáles serán los “instrumentos de medición” que nos definen. Al final del dia, creo que lo que mas importa es “Mi decisión”, es decir la de cada quien; si una canción te gusta es porque le habla a una parte de ti que se siente identificada, por eso “gusto culposo” me parece una definición absurda ya que la personalidad de cada individuo es construida a partir de muchas experiencias combinadas con factores mentales que en retrospectiva pueden parecer contradictorios.

Lo mismo pasa con la música ya que si decidimos “casarnos” con un género, artista o época musical nos estamos perdiendo de un inmenso abanico de composiciones que nos pueden deleitar otras áreas de nuestra mente que el género de nuestra preferencia no puede.

Imágenes: Blog Fanmakimi, abrazador.wordpress.com y soymarketing.org

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