A 30 años: Homenaje a Julio Cortázar

Published On Febrero 11, 2014 | By Alejandra Carrillo | Cultura, Libros

 

Toco tu boca…

No puedo evitar que me invada el desconsuelo. Una especie de nostalgia ajena pero mía, mía.

Hace 30 años partió de esta tierra a causa de una leucemia. Este mismo día. En circunstancias deplorables, dicen, muy cercanas a la depresión. Pero ¿quién lo sabe a ciencia cierta?

Lo que sí se sabe es la, seguramente, gran cifra de vidas y de amores o desamores a los que Cortázar ha hecho compañía ante la soledad o el silencio. La felicidad. Cortázar puede despertarlo todo.

Si hubiera podido hubiera, hubiera… quizá le hubiera dicho que no lo entendía. Que si hubiera sido la Maga me hubiera colgado mucho antes, de amor. Que me hubiera vuelto loca. “Cortázar, me hiciste llorar un mar”. Un mar entero.

Pensaba en el día de hoy, recordando que sus cuentos, llenos de escenarios tan distintos al resto de la literatura de su tiempo, oscuros, inmensos “como el agua y el aire”, es decir eternos. Inalcanzables, quizás.

Hace 30 años, tantos años de un autor tan presente. De su Jazz, de sus cronopios. De sus instructivos. De todo él.

¡Que no se acabe!

Cortázar sigue estando en todos lados, en su Rayuela que sigue leyéndose, que sigue encantando, con esa magia intraducible, esa inigualable sensación de estar enamorado, de estar al pie del cañón en las sensaciones, en la clarividencia. Esa Rayuela que hoy releo y que sigue trayéndome a París. Francia, el país que tanto amó Julio.

País en el que yace hasta hoy, en un lugar llamado Montaparnasse. En una tumba. En la memoria de todos.  Todos los que no podemos hacernos de un homenaje digno para él.

 

Después aún de tanto Julio, no encuentro cómo describir la belleza de su prosa, quizá lo mejor o lo que más se acerca es aquella descripción tan atinada que hizo Carlos Fuentes, hace años para la presentación de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, para la U. de G. en la que dijo “Para Cortázar, la realidad era mítica en este sentido : estaba también en el otro rostro de las cosas, el mínimo más allá de los sentidos, la ubicación invisible sólo porque no supimos alargar la mano a tiempo para tocar la presencia que contiene.”

Tan venerado, hoy hace 30 años que surgió, que ceso. Sí, cesar. Cesar de la Tierra al Cielo en unos puntapiés atinados. Y luego cesar.

Y a este fin, Fuentes también describiría: “Cuando Julio murió, una parte de nuestro espejo se quebró y todos vimos la noche boca arriba.”

Todas las cosas al rededor de esa prosa, cesaron.

Menos los homenajes. Todos ellos.

Quizá leerlo, y releerlo que vuelvan a mi memoria los momentos más amargos de mi vida, los mejores, los extraños. Cuando fui al campo sin más en mi bolsa que “El bestiario”.

Disculpa, estimado lector que hable en primera persona. Cortázar ha dejado una huella en mí que no puede ser borrada. En la vida.

Ese es, quizá mi único homenaje.

Libro recomendado: Recomiendo a ojos cerrados Rayuela, es hermoso, un libro conmovedor pero complejo, que cada quién adoptará a su manera. Recomiendo, también la re-lectura del mismo. Siempre hace falta.

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About The Author

Soy editora de la sección de Arte y Cultura en la publicación web Kä Volta Reportera en el diario impreso La Crónica Jalisco. Estoy en proceso de combinar mi vida de blogger y mi vida de gente (muy) seria. Me encantan el arte, los libros y los tragos ¡Contáctame! criticacerebral@gmail.com

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