Relaciones Tóxicas

Published On febrero 17, 2016 | By Ashanti Ahumada | Veintisiempre
Ilustración de Lilian Pepper

Ilustración de Lilian Pepper

Siempre escucho la misma historia “una persona conoce a otra y todo es perfecto, las pláticas, las salidas, el sexo, las risas, las fiestas… hasta que ya no es” y entonces ahí empieza el calvario, he visto a mis amigos y amigas pasar por eso muchas veces, siempre hay una persona que nos hace entrar en una relación tóxica.

Las señales siempre son las mismas:

Hay más momentos malos que buenos, parece que es un tipo de pago o una forma de tener equilibrio “Pasamos toda la semana peleándonos por cosas tontas, pero el fin de semana pasamos la noche juntos, entonces todo está bien”.

Afectan otras relaciones a tu alrededor. ¿Alguna vez han hablado del mismo tema más de 20 veces con la misma persona? Es imposible no terminar por cansarte, hay momentos en los que es mejor alejarse.

Hay síntomas físicos. Nunca he conocido a alguien (inclusive yo) que no se sienta mal físicamente por una relación toxica, porque te llevan a descuidarte o a los excesos.

Es terrible hablar de esto porque yo estuve en una (o varias) relaciones tóxicas y es terrible, es difícil terminarlas y es más difícil seguir ahí. Mi primera relación tóxica inició a los 19 años, con mi primer novio formal, la verdad es que en algún momento hubo algo lindo y saludable, pero lo deformamos a un nivel que ya no pudimos controlar y digo “lo deformamos” porque los dos fuimos responsables.

Recuerdo que había meses donde sólo peleábamos, era lo único que hacíamos y se sentía bien, porque pasara lo que pasara, seguíamos ahí, ninguno soltaba.

Después de cinco años se terminó todo (sí, cinco) y en aquel tiempo sólo pensaba que quería dormir para siempre, me sentía triste y enojada, todo al mismo tiempo… pero no pasó nada malo, al contrario, poco a poco fui saliendo del letargo y sentí que me quitaban un listón rosa de los ojos, iba viendo poco a poco todo lo que me había permitido aguantar y todo lo que le había hecho aguantar a él.

No fue fácil pero acá sigo y ahora que recuerdo aquella noche en la que los dos lloramos, me siento agradecida por haberlo vivido, porque al final aprendí y ahora sé que no voy a volver a permitir eso.

Así que si ustedes están en una relación tóxica (uno siempre lo sabe) o conocen a alguien que esté en esa situación ALEJENSE, CORRAN, RÁPIDO.

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About The Author

Soy originaria de Tepic, Nayarit y me vine a Guadalajara hace dos años. Soy licenciada en Mercadotecnia y estudié diseño gráfico por un par de años, pero ahora me dedico al SEO y creación de contenidos. Pasó los fines de semana viendo películas, leyendo y cocinando. Comencé a escribir a los 18 y ya no pude parar, ahora aquí estoy en Kä volta, lista para que el mundo lea mis aventuras en esta ciudad que no deja de sorprenderme.