Yo nunca tuve un Hornito Mágico.

Published On mayo 23, 2016 | By Ana Volta | Featuring, Monday On Heels
Ilustración de Ana Volta

Ilustración de Ana Volta

Creo que no fui una niña tan “normal” o mejor dicho mi mamá no era una mamá muy estándar: ¡Me partía la sandwiches en cuadro!

Ahora ya de más grande, alguna vez le pregunté la razón por la que no me cortaba los sandwich en triángulo – como a todos – y me dijo que “le parecía más fácil que fuesen partidos a la mitad para que mi manita de niña pudiera tomar los pedazos y comerlos.” Fue muy tierna la explicación la verdad, pero no dejó de marcar una diferencia para mi. Tampoco le quitaban las orillas a mi pan, ni mucho menos compraban Pan Blanco… En casa se comía pan integral, y gracias a eso ahora peleo las tapas del pan, y otra sarta de cosas que si las menciono nunca voy a acabar.

Izq. Hermoso sandwich de pan blanco que todos los otros niños recibían cortado en triángulos.; Der. Delicioso sandwich ultra saludable de pan integral cortado en cuadros que mi mamá nos daba.

Izq. Hermoso sandwich de pan blanco que todos los otros niños recibían cortado en triángulos.; Der. Delicioso sandwich ultra saludable de pan integral cortado en cuadros que mi mamá nos daba.

También recuerdo que en los 90s todas las niñas querían / queríamos el famosos Hornito Mágico.

Alguna vez leí en Twitter todo un dilema de las chicas que nunca recibieron el famoso hornito, y cuánto creían que su vida era miserable por ello. Yo tampoco lo recibí en Navidad, una de mis primas hermanas de más o menos mi edad si lo tuvo. Recuerdo que tuvimos tardes de juego con él, su mama le compro el foco de 100 watts para jugar, las de harinas especiales y cocinábamos cuando la visitaba.

Pero para mi, era una diversión que ya tenía, pero esa versión era sin supervisión y en formato mini (y con chispas de colores). Mi mamá nos enseñó a cocinar a mi hermana y a mi desde que yo tenía cerca de 7-8 años, lo que más hacíamos eran pastel de caja en muffins, así que los pastelillos en el hornito no eran gran novedad. Mamá me dejaba ponerles el betún cuando ya estaban fríos y por supuesto el clásico lamer las aspas de la batidora. En ese entonces teníamos una batidora como de los 50s, comprada en una de esas tiendas de segunda.

Creo que haber tenido o no el juguete deseado (o no comer sandwiches de pan blanco) no debería ser un factor que haga mejor o peor tu infancia. Creo que no debería ser tomado como un vacío a llenar, al contrario si sabes que tuviste una infancia feliz, lamentar no haber tenido un juguete (o sándwich) puede ensombrecer los buenos recuerdos por estar obsesionado con algo.

Si lo ves como un niño (en la vida actual), en realidad no necesitabas de ese algo deseado para lograr disfrutar cada momento con los juguetes o cosas que tenías, y más ahora te las puedes arreglar con lo que tienes y si no, siempre puedes ir a la tienda a comprar pan blanco… ¿o no?

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About The Author

La gente me conoce por mi a.k.a. Ana Volta, editora en jefe de Kä Volta, estudié Licenciatura en Diseño Gráfico, y me he especializado en algunas cosas (muy variadas), entre ellas Diseño Web, Desarrollo de Aplicaciones Móviles (oh si… ), y por otro lado Dirección de Arte para Fotografía de Moda, así como publicidad y comunicación de Moda. #cholofriendly #MondayOnHeels #NappyMealTime #NappyGirl