El primer amor

Published On Febrero 10, 2017 | By Ana Ramirez Morin | Moin Moin

¿Recuerdan la primera vez que creyeron encontrar el amor? ¿Qué hicieron miles de planes en su cabeza con esa persona y juraron estarían juntos toda la vida?

Yo tenía entre 15 o 16 años la primera vez que realmente me enamore y por suerte también fui correspondida. La magia y las mariposas en el estómago me duraron varios años hasta que mi plan de vida simplemente ya no fue compatible con el de él. Sin embargo guardo excelentes recuerdos y también aprendizajes.

Los amores en la adolescencia son los más intensos pero los que tienen menos probabilidades de terminar en matrimonio o una relación a largo plazo. Principalmente porque las personas cambian al madurar y conforme se va creciendo cuestiones como la vida laboral, planes de hijos, seguridad económica, etcétera empiezan a jugar un rol importante. Pero cuando se es tan joven nada de eso importa te enamoras y punto, te imaginas una vida feliz y perfecta, pero no piensas en cómo van a conseguirla.

Con los años nos vamos haciendo más quisquillosos o mejor aún vamos aprendiendo que es lo que queremos o no queremos en nuestra vida, por lo que no se deja entrar a cualquier persona en ella y por consecuencia enamorarse va resultando más difícil.

Si bien ese primer amor no nos acompaña toda la vida, si podemos pasar la vida entera tratando de sentir aquello que sentimos con esa persona. Las relaciones futuras se ven a veces eclipsadas por esos recuerdos y anhelos de experiencias pasadas.

Lo que yo aprendí a lo largo de los años es que como dice la canción “existen nuevas y mejores emociones”. Nunca me volvieron a temblar las piernas al besar a alguien pero aprendí que los besos tienen un poder curativo. No hago corazones en mis cuadernos con el nombre de mi novio, pero su nombre es lo primero que viene a mi mente todos los días.

Nuestro primer amor, los segundos y terceros siempre tendrán un lugar importante en nuestras vidas. Lo más importante es aprender de lo que nos dejaron en el camino compartido y enfocarnos mejor a una búsqueda más importante… encontrar nuestro último amor, con el que podamos envejecer, con quien los silencios no son incomodos, que aún a miles de kilómetros de distancia sea capaz de hacerte compañía.

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About The Author

Chilanga por nacimiento, tapatía por adopción y actualmente viviendo en Alemania. Master en economía y negocios internacionales, trabajo en la industria de la moda en el área de mejoramiento de procesos y logística, la cual no es nada glamurosa. Escribo como terapia personal por que me divierte, tranquiliza y ordena. Además creo firmemente que no hay idioma más bello que el español para narrar historias. Mis pasiones son viajar por el mundo, probar nuevos sabores y luego intentar imitarlos en mi cocina, tomo fotos de casi todo y me gusta usar zapatos bonitos.