TOKTLI: el encuentro del Jazz y el Folclor

Published On febrero 16, 2017 | By Nidia Beltrán | Música

Vico Díaz, contrabajista mexicano originario de Colima, es un músico comprometido con la escena nacional y que se encuentra en una búsqueda por apoyar en la evolución y el desarrollo de la música tradicional mexicana.

Tal es su inquietud, que por más de tres años ha estado gestando lo que hoy se resume en el primer material discográfico de su proyecto Toktli.

Toktli, Vol. 1 es un disco conformado por siete sencillos que exploran un lenguaje alterno al tradicional en los sones mexicanos. Con tres arreglos de estándares de la Música Mexicana (“El Camino Real de Colima”, “La Bruja” y “Pajarillo Jilguero”), el álbum se completa con cuatro canciones más compuestas y trabajadas por el contrabajista.

Pudimos platicar con Vico, no sólo para saber más de su reciente lanzamiento, sino para contar parte de su historia como profesional de la música y apasionado de lo mexicano.

Para comenzar la indagación, quise saber de su acercamiento a la música, su primer encuentro y encanto hacia la que ahora es su compañera de vida.

Mi papá es músico aficionado, melómano, y yo creo que sí un poco músico frustrado de sus padres hacia él, por esa falsa creencia de que no se puede vivir de la música. Siempre la guitarra estuvo muy cerca de mí, todas las noches lo escuchaba que tocaba. Siempre música muy buena, bossa nova, boleros muy buenos, cosas de Tony Bennett, Paul Anka… Y entonces desde ahí empezó mi gusto por música bien hecha.

 

Empecé a tocar primero por diversión. Y al poco tiempo empecé a cobrar, entonces se empezó a volver -todavía no profesional- más bien como unos ingresos extras en mi juventud en la prepa. Y pues desde entonces me gustaba tocar todo a mi manera. Empecé a tocar covers, pero siempre con mi interpretación. Nunca saqué nada igual que en el disco. Y de ahí me llevó al jazz poco a poco: que me dejó crear con un orden, pero con libertad.

“Desde entonces me gustaba tocar todo a mi manera.

Toqué con los Rostros Ocultos un tiempo. Ahí fue cuando ya dije, “yo quiero hacer esto”. Era a la par de cuando estaba en la escuela de música, ya estaba estudiando contrabajo clásico. 

Su acercamiento a la música, ya de manera profesional lo ha llevado a prepararse tanto académica como empíricamente: buscando siempre nuevas perspectivas de abordar la música, nuevas formas de composición. 

Un amigo que ya estaba estudiando en Boston (Berklee College of Music) me decía que me fuera, se cuadraron las cosas y pude irme a estudiar allá. Estudié contrabajo de jazz, aplicado un poco más a la música contemporánea, composición de jazz y arreglo: que es la principal carrera de Berklee.

Estudiar composición por cuatro años, te muestra la música. Para aprender a componer, te tienen que mostrar muchos ejemplos, desde Ravel y Stravinsky -que son los que influenciaron a los primeros jazzistas-. Tantos discos y tantos nombres. Transcribir y ver cómo cambia la perspectiva [de la música] de un compositor a otro.

A parte de sus años en una de las mejores escuelas de música contemporánea y jazz del mundo, ha colaborado con grandes músicos mexicanos en la grabación de sus discos como Gabriel Puentes, Nicolás Sentella, Giovanni Figueroa y Ampersan.

Toktli es un material que mezcla el lenguaje del jazz con la música folclórica. Por lo que cuestioné a Vico ¿cuál había sido su historia con la música folclórica?

Eso viene después. El jazz es una música folclórica en sí, pero no de este país. Ha evolucionado porque desde el principio empezaron a desarrollarla, y gracias a eso ahora escuchamos el funk y el rock, que vienen de esa raíz.

En México no ha pasado así, se ha abordado la música tradicional desde otra manera y por eso es que no se ha desarrollado más de lo que conocemos como la música tradicional. También cómo se ha venido comercializando esa música: con el sombrero y el traje de mariachi. Que está siempre ahí, igual. Como si siguieran tocando ahorita blues rudimentario de esclavos; no, ahora ya hasta Lady Gaga toca blues. Es la evolución de eso y acá veía la necesidad de esa evolución: que nos comprometamos con la música de algo que empezó a revueltas, pero que ahora quedan muy pocos de los que empezaron a rascarle a la música folclórica para innovar. Por eso es que quiero contribuir con mi manera de cómo entiendo yo la música tradicional.

Así fue como dejó en claro que su exploración en la mezcla de estos dos lenguajes es muy personal:

Es lo que yo he aprendido y lo que yo he escuchado. Integrándola a los nuevos conceptos de la música: a la nueva escritura. Para poder entablar conversaciones con alemanes o estadounidenses o sudamericanos en un lenguaje más global de la música: con los términos que se hablan actualmente dentro de ella. Porque no puedes llevar a un músico tradicional a términos de un académico porque ya no hay ese balance.

“Realmente no lo pienso mucho: solito se da. La música es muy natural en mí, me gusta estar creando todo el tiempo.”

Dentro de su historia como músico, pasando por el contrabajo clásico, la composición de jazz, la labor de músico acompañante, ¿dónde ubica Vico temporalmente el proyecto de Toktli?

Yo creo que cuando empecé mi colaboración con Ampersan, que fue cuando regresé de Boston. Hice una carrera como músico de jazz acompañando a muchos artistas, grabando muchos discos con ellos. Luego me enfoqué mucho más a acompañar a Ampersan; dejé un poco de tocar jazz por estar de tour con ellos y empecé a tocar otras cosas: más música tradicional, yendo a fiestas, a los fandangos. Entonces poco a poco ese lenguaje se vino metiendo en mí, así como había adquirido otros vocabularios.

Eso fue hace cuatro años, y empecé a escribir algunas cosas.

Por el conocimiento del jazz, se estudia también la música actual; como hubo un tiempo en que se estudiaba la música clásica para ser un músico “académico”, ahora también el jazz llega a ser un medio formal que te permite tocar muchas cosas. La preparación del jazz te permite fácilmente adquirir conocimientos y poderlos aplicar rápido, entonces eso me facilitó mucho adquirir el son de una manera más rápida.

El son es definido por diccionarios como “estilo de música propio del Caribe que combina elementos hispánicos con otros de origen africano”. México resulta uno de los países con más variedad de sones, yendo desde el huapango hasta el jarocho, el de mariachi y la jarana yucateca. 

Hablando más del son y de su “compleja simplicidad”, Vico me compartió lo siguiente:

La música tradicional es tan compleja de tocar y tan fácil lo que tienes que hacer, pero es difícil olvidarte de todo lo que conoces, tiene que ser tan naive [ingenuo], casi. En los pueblos no hay preparación, afinan de oído, no saben qué es LA, o sí saben pero no les importa, realmente: el enfoque es diferente, la raíz y el propósito de hacer música son diferentes.

Mingus decía que la verdadera creatividad estaba en hacer lo complicado simple. Como cuando ves a un gimnasta, haciendo cosas muy complejas, que las hace ver como que cualquiera las puede hacer, esa es la intención. Lo que quiero hacer con esta música es que se siga escuchando folclórica, tradicional, bailable y digerible para cualquier escucha, pero que para el músico sea retador, difícil, exigente. Entonces, es hacer la dualidad de que suene así.

“Making the simple complicated is commonplace; making the complicated simple, awsomely simple, that’s creativity.”

-Charles Mingus

Soy de los músicos que compongo cosas complejas, pero no por el afán de impresionar, sino por yo crecer y desarrollarme. También en colectivo, suelo llegar y decir: “vamos a tocar estas cosas difíciles” y me dicen: “ay, ya viniste con otras ideas”. Entonces estudiarlas, hago que estudiemos, para entonces crecer, y la escena de los músicos se ve mejorada. Faltan más proyectos así, de ese nivel de exigencia.

Adentrándonos a sus charlas con la banda, quise saber más de su proceso creativo: tanto él solo como compositor, como la relación con los músicos con los que trabaja en todos sus proyectos.

Yo todo el tiempo estoy con la música, mientras ando en bicicleta siempre estoy cantando, o encuentro algo en el ritmo, algo se me ocurre de algo que se cae, me dan como ideas, patrones y a veces se me ocurren melodías y las grabo con el celular.

Grabo como un motivo melódico o un motivo rítmico y luego ya me siento con el piano, con la computadora, con papel y pluma y empiezo a desarrollar eso. Es componer desde esa base, desde una célula de nada; como el universo; como la vida. De esa misma cosita se puede generar toda una sinfonía. De un: ta ta ta tan -imita el motivo melódico de la Quinta Sinfonía de Beethoven- salió una de las más grandes sinfonías de la historia. Esa una técnica de composición.

“Componer desde una célula de nada; como el universo; como la vida.”

También jugando con armonías, acordes y mucha improvisación. Un gran saxofonista dice que componer es improvisar, pero lento. En la improvisación, que es en el momento, se va mucho más rápido el tiempo. Aquí tienes tiempo de, una nota, pensarla, relajarla, retroceder, expandirla.

Hay muchas maneras de abordarla [la composición]. En la música tradicional, [la composición] viene desde letra, desde la poesía. Eso evocó un cambio en mi manera de componer, el que vinieran con letra hace que las sienta más maduras y con más fuerza, mucho más cantables y más pegajosas. Cuando tienen letra como que vienen con otra carga.

Con respecto a su trabajo dentro de una banda, Vico agregó:

Siempre busco a mis amigos, con quien me siento agusto fuera y dentro de la música. Busco que haya respeto y lo demás se da solito. Y pues que sean grandes amigos y grandes músicos. Son amigos con los que tengo tocando muchos años.

Lo difícil es juntarlos, diferentes ciudades, diferentes agendas… a veces eso no ayuda mucho a la hora de armar un equipo, pero he armado uno que está muy comprometido: tanto musical como técnico. Somos muchas personas involucradas que estamos trabajando para un mismo objetivo.

“Cuando hay respeto, lo demás fluye muy bien.”

Después de todo un viaje al centro de la perspectiva de la música y la composición de Vico, le pregunté ¿qué busca generar con su música?

Las letras y temas que elijo son sociales y muy fuertes. “Pajarillo Jilguero” tiene un tema fuerte, igual que su letra. Entonces trato, de muchas maneras, tanto en lo sonoro como en lo visual, que se den cuenta que la música todavía amerita nuestro tiempo, nuestra contemplación, de un rato de dedicarle a algo.

“Con Toktli concretamente busco explorar la música mexicana.”

Un trabajo hecho desde lo profundo de un alma mexicana está hecho para el escucha músico -por sus complicaciones y reflexiones que integran la composición original-, para el escucha mexicano -por el nuevo matiz que se le da a los sones y canciones tradicionales conocidas y cantadas por nuestros padres y abuelos- y también para el escucha internacional -ansioso por creaciones latinoamericanas que hablen de sus antepasados con un lenguaje presente-.

Por eso Toktli tiene planes de salir del país al encuentro internacional.

A fin de año se está programando una ida a Europa, donde están ávidos de música mexicana. He platicado con varios programadores que, cuando piden cosas mexicanas y les ofertan lo que hay, dicen: “¡pero mexicano!, porque me estás mandando cosas que suenan a hip hop, cosas que suenan a muchas cosas que ya hay, pero nada mexicano”.  

“Los jazzistas ahora van a aprender jazz como primer idioma y como segundo vienen a aprender a hablar su música tradicional.”

Después de su presentación oficial en el bar de jazz, André Bretón, el sábado 11 de febrero, podemos adquirir Toktli en cualquier plataforma digital. O, si somos románticos del disco compacto, la banda también cuenta con ejemplares físicos.

Toktli es:

Vico Díaz – Bajo y Composición

Alan Fajardo – Trompeta

Nirl Cano – Jarana, requinto y percusiones

Diego Franco – Saxofón

Jahaziel Arrocha – Saxofón tenor

Enrique Nativitas – Batería

Juan Castañón – Requinto veracruzano

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About The Author

Volteo hacia arriba cuando paso por debajo de un árbol, tengo palabras favoritas para pronunciar, leer y escribir. Soy comunicóloga y fotógrafa siempre en formación. Busco retratar y escribir lo que veo que da vida a mi alrededor. Me gusta la cultura callejera: la que se escucha en una conversación ajena, o en la mezcla de géneros de un músico local.