Corona Anagrama, un debut con altibajos

Published On marzo 30, 2017 | By Chava González | Conciertos

En papel, este festival parecería el presagio de un éxito rotundo: un cartel prometedor con talento local, nacional e internacional

La curiosidad era la sensación que el espectador tapatío tenía por presenciar el nacimiento de un nuevo festival; el Corona Anagrama era esa pequeña sorpresa que a muchos tuvo al filo de la butaca por conocer su desenlace.

A las 15 horas las puertas del Parque Trasloma recibieron las filas de jóvenes que, pese al calor, no escatimaron en desquitar cada peso invertido en su boleto.

En el lugar, la oferta de los festivales que han estado en boga: activaciones, stands de los patrocinadores, vendedores de bebidas, zona de descanso, área de comida con opciones para gustos y diversos, dos escenarios gemelos juntos (el Corona y el Torres 10) y un tercero en la parte trasera.

El ambiente era igual al del Coordenada, a simple vista parecía que lo innovador de este festival era el acomodo de los baños portátiles y su escenario terciario.

Noia, el proyecto musical de Gisela y su laptop, fue la encargada de abrir los escenarios.

Forecast In Rome es un proyecto de post-reggeaton electrónico emotivo.

En el Corona Stage, y el motivo de la espera de muchos, comenzó el cantante originario de Puerto Rico, AJ Dávila, acompañado de su banda Terror Amor, quienes realmente no dejaron un buen sabor de boca a los asistentes, pues el aforo fue de aproximadamente 50 espectadores, mismos que de a poco se disiparon del escenario para hidratarse o realizar alguna otra actividad.

Sonia, una de los asistentes, le dio a la banda boricua la oportunidad de escucharlos completos, pero no la satisficieron.

“La verdad es que no los había escuchado, sé que la bajista ha tocado con Elis Paprika y otras bandas, pero la verdad esta está chafa, suenan como cualquier otra banda de bar”. Mencionó la chica decepcionada.

El espectáculo mejoró considerablemente en el escenario Torres 10, Little Jesus llegó a dar un giro distinto al show; a las 18 horas, ya sin el calor que golpeaba el Trasloma, la cantidad de seguidores aumentó y rápidamente los originarios de Ciudad de México aglomeraron masas de público. Temas como “Trágame tierra”, “Niña bien” y “Mala onda” fueron parte de su setlist.

El festival fue más que música, entre las actividades que se presentaron hubo juegos temáticos, centros de carga y un stand de helados que acabó con sus productos.

Risas, ritmo, diversión y un buen clima se vivió cerca de las 19 horas del pasado sábado 25 de abril. Algunos asistentes degustaron los alimentos y botanas que en el festival se ofertaban.

Wake Island, duo de música electrónica de Montreal, Canadá.

Volviendo a la música, Ra Ra Riot subió al escenario con una propuesta un tanto distinta a la de sus orígenes que datan de hace ya 10 años; violines y sintetizadores estridentes en temas bastante raros para las generaciones que lo vieron nacer. Se notó extrañeza, quizá por la costumbre que se tenía de su sonido, pero aún así la calidad de la banda persiste y sus seguidores más recientes parecen percibirlos de igual manera.

LIONE nos mostró su música electrónica.

Una de las sorpresas de la noche fue Young The Giant, una banda que sacó el mejor espectáculo de la noche sin ser headliner. Algunos miembros del público que por primera vez los escucharon se encantaron de ellos, tal es el caso de Jorge y Andrea, una pareja de Atizapán, Estado de México, que se dio cita por primera vez a Guadalajara para ver a Robert Delong; no obstante, quedaron cautivados con el sonido de los originarios de Irvine, California, quienes dejaron cada gota de sudor sobre el escenario. “América”, “Elsewhere”, “Repeat” y “Titus Was Born” fueron los temas más coreados; la interacción con el público y la buena ejecución los catalogó como uno de los mejores shows del festival.

Los pantalones flojos, cadenas largas, camisetas grandes y el estilo swag se hicieron presentes en el escenario, llegó la hora del rap. Mac Miller abrió la noche con “Cinderella” con el que rápidamente provocó la euforia de sus fanáticos que tenían aglomerado el Corona Stage.

La presentación transcurrió con la calidad que se esperaba de Miller, no obstante una falla técnica detonó una sintonía mayor con su público, lo que provocó que Mac improvisara un poco y le agradeciera a su público mexicano la entrega y calor que estos le mostraron.

Un punto más que sorprendió, pero de manera negativa, fue Crystal Castles; una banda que en sus producciones de estudio suena sobrenatural, que va más allá de los parámetros de su género, no obstante, durante esta presentación la banda no estuvo a la talla de lo que se estima.

La ejecución de su música por parte de los elementos fue decorosa hasta cierto punto, gracias a algunos arreglos técnicos de progresiones e improvisación en vivo, que en primera instancia parecía no estar aún perfeccionadas por los músicos.

¿Esa voz de verdad es Edith Frances? La entonación que la vocalista mostró fue de desinterés y completa apatía por parte de la cantante, que no desentonó con sus músicos, ya que toda interacción que mostraron con sus seguidores se manifestó en el esbozo de la frase “put your hands in the air”.

La noche del Corona Stage cerró con el headliner más importante del cartel, Foster The People, a quienes esperábamos que nos mejoraran un poco el sabor de la amarga presentación de la banda anterior.

La situación cambió, el espectáculo fue mejor; Mark Foster puede ser considerado un frontman, una vez que siquiera menciona tres palabras —fuera de las letras de sus canciones—, las honoríficas de esta velada y que constantemente pronunció fueron “buenas noches Guadalajara”.

Foster the People fue básicamente la descripción del festival: una montaña rusa de altas y bajas en cuanto a calidad refiere.

“Are you what you want to be”, “Waste”, así como “Miss you” fueron ejecuciones sublimes por parte de los oriundos de California; no obstante, hubo un tema que dejó perplejos a todos los asistentes: “Houdini”, esa pieza, que les ha hecho ganar reconocimientos, duplicó su duración y no fue por arreglos propiamente bien hechos, el exceso de ejecución de instrumentos por parte de Mark Foster fue molesto, incluso para sus seguidores.

El músico comenzó en un sintetizador, pasó por algunas percusiones y finalmente culminó con una guitarra eléctrica con la que enlazó al otro renombrado tema,  “Call it what you want”, con el quacceso la mayoría no supo en qué momento existió un cambio, sino hasta escuchar la letra.

“Coming of age”, “Lotus eater”, “Pumped up kicks” fueron las encargadas de regresarle sentido a la noche, que pese a tener sus respectivos tropiezos la gente parecía satisfecha.

Finalmente “Don’t stop” culminó la velada del invitado especial al festival Anagrama, mismo que en su debut contó con gran cantidad de propuestas frescas para lo acostumbrado en la ciudad. Sí hubo fallas, pero ojalá sean tomadas en cuenta para futuras ediciones.

Girl Talk y su irreverente fiesta al cierre del evento.

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About The Author

Comunicólogo, apasionado de la música y los deportes, comunicador autónomo y en ocasiones poco ético. "El único objetivo de mis notas es que las interpretes según tu propia perspectiva".