A las entrañas del arte de la mano de Kid Koala

Published On diciembre 8, 2017 | By Nidia Beltrán | Cine, Cultura

Como actividad inaugural de la Cineteca FICG, Iván Trujillo, director del Festival Internacional de Cine en Guadalajara y todo el equipo del festival, dio la bienvenida a los early adopters de la cultura en Guadalajara

El Conjunto de Artes Escénicas es el siguiente paso del monstruo cultural que maneja la Universidad de Guadalajara en la ciudad. De esta manera, ya por un par de meses, la ciudad ha podido conocer de poco en poco el nuevo complejo escénico a las afueras de la urbe.

Para sorpresa de muchos, y la celebración de una servidora, el evento que inauguraría una nueva era en el cine para Guadalajara, traería un espectáculo no sólo de las artes audiovisuales, sino una pieza interdisciplinar que tiene el poder de unir pensamientos, intereses artísticos y gustos distantes en una sola noche. Kid Koala es un artista multifacético que, como en su tornamesa, en su trabajo mezcla diferentes géneros artísticos, sin limitar la creación, más bien exponenciándola.


Nufonia Must Fall

Ya todos en nuestros lugares en la elegante y sobria Sala 2 del Conjunto de Artes Escénicas, Eric San -Kid Koala- nos dio la bienvenida con la sencillez de quien ve en su talento la oportunidad de congeniar con la audiencia. Nos invitó a jugar una partida de Bingo Canadiense que nos sirvió para familiarizarnos con los personajes y elementos de la historia que presenciaríamos posteriormente, y para dos afortunados, un ejemplar de su novela gráfica y CD.

Para dar inicio a Nufonia Must Fall, Kid Koala nos dio un comentario desde dentro de la creación: Nufonia quiere decir “sin diversión” (Ain-no-fun), un estado mental en donde es fácil caer a causa de preocupaciones, ansiedades o inseguridades. Bueno pues la trama de la historia tendría que ver la manera en la que el personaje principal busca deshacerse de ese estado.

Dicho esto, el equipo de más de diez artistas escenográficos, un cuarteto de cuerdas (Afiara Quartet) y camarógrafos tomaron el escenario para ponerse en sus lugares de acción detrás de las seis cámaras, veinte sets y setenta títeres que darían vida a una película realizada en vivo.

El hecho de saber que está sucediendo todo en ese lugar, en ese instante, rodea de una magia indescriptible la velada. Es como hacerte cómplice del artista, sentir que tus manos llevan la trama, que los chistes nacen de tu imaginario, y aún así, sentir que la música te toca todavía más adentro. La emoción corre a flor de piel con la adrenalina del proceso recorriendo nuestras venas, y es que el trabajo artesanal y especial que realizan los artistas frente a nuestros ojos es como un regalo, personalizado y de corazón a corazón.

Así que sí, un gran acierto por parte del proyecto que busca apoyar al acercamiento artístico en la metrópoli. Una iniciativa que nos recuerda que, por muy grande y burocrático que pensemos es el sistema universitario, el arte sigue en la mente de quienes dirigen la programación de esta gigantesca estructura.

Fotografías de: Iván Sandoval

Like this Article? Share it!

About The Author

Volteo hacia arriba cuando paso por debajo de un árbol, tengo palabras favoritas para pronunciar, leer y escribir. Soy comunicóloga y fotógrafa siempre en formación. Busco retratar y escribir lo que veo que da vida a mi alrededor. Me gusta la cultura callejera: la que se escucha en una conversación ajena, o en la mezcla de géneros de un músico local.